Petín se encuentra al pie de la Serra do Eixe y junto al embalse de San Martiño, que con sus aguas tranquilas sobre el río Sil le da un aire especial al paisaje. Merece la pena visitar su casco antiguo y acercarse a la Iglesia de Santa María de Mones, desde donde se disfrutan de buenas vistas de la comarca. Otro lugar con encanto es Portomourisco, una aldea que parece haberse quedado parada en el tiempo. Aquí se conserva un puente histórico que construyeron para que los peregrinos pudieran cruzar el río Xares camino del Santuario de As Ermidas, junto a una pequeña ermita que completa el conjunto. Petín es una villa con historia que los fines de semana cobra vida, especialmente en su casco antiguo, perfecto para dar un paseo tranquilo y descubrir sus rincones.