En Bodegas Blare creemos que todo empieza con algo esencial: escuchar. A la tierra, al clima y al ritmo natural de cada cepa. Solo así podemos elaborar vinos que expresen con honestidad el lugar del que proceden. Nuestro proyecto nace con un compromiso claro: cuidar la tierra como ella nos cuida a nosotros. Por eso elaboramos en ecológico, sin artificios ni atajos, dejando que el viñedo marque el ritmo y el vino encuentre su propia voz.
Cultivamos nueve hectáreas de viñedo entre los paraxes de Outarelo y Vilanova, donde conviven cepas centenarias y nuevas plantaciones de godello y garnacha tintoreira. De ellas nacen tres vinos que reflejan la diversidad y el carácter del terroir de Valdeorras.
Aquí, el tiempo se mide en vendimias. Acompañamos a cada vino con respeto y paciencia en su proceso natural, permitiendo que madure, repose y se prepare para contar su historia. Esa es nuestra manera de entender este mundo: con honestidad, con calma y con la convicción de que lo mejor que puede ocurrirle a un vino es ser compartido.