La ruta
La Ruta del Vino de Valdeorras
Hoy, la Ruta del Vino Valdeorras es un ejemplo de cómo la tradición y la innovación se unen para crear una experiencia enoturística excepcional. Esta ruta no solo permite descubrir los vinos que han dado fama a la comarca, sino también sumergirse en un paisaje cultural y natural único, donde cada bodega, viñedo y “cova” cuenta una historia centenaria.
La historia vinícola de Valdeorras se remonta a las raíces de la Hispania Romana, cuando sus legiones identificaron, entre sus valles y montañas, un terruño excepcional para el cultivo de la vid. Bajo el dominio romano, la comarca se integró en las rutas comerciales del vinum peninsular, y sus lagares rupestres, excavados directamente en la roca, se convirtieron en los primeros testigos de una vocación vitivinícola que perdura hoy. Entre estos vestigios destacan los lagares de O Castrillón de Larouco y O Castelo de Valencia, en Vilamartín de Valdeorras, ambos visitables; estos conservan la huella de aquella tradición histórica y conectan a Valdeorras con su pasado vitivinícola.
Tras siglos de oscilaciones históricas, el XIX marcó el despertar moderno de Valdeorras. Fue entonces cuando viticultores y viveristas visionarios iniciaron la recuperación de variedades autóctonas como el Godello y la Mencía, rescatadas de la casi desaparición y destinadas a convertirse en el símbolo identitario de la comarca. El trabajo de estos viveristas, produciendo injertos para toda Galicia a inicios del siglo pasado, fue fundamental en este proceso y está estrechamente vinculado con la existencia de las «covas», bodegas subterráneas características de la comarca de Valdeorras, que surgieron para almacenar la producción de vino y para guardar las estaquillas para realizar la injerta.
Este renacer llegó de la mano del programa Revival, impulsado por el conocimiento y la innovación. Las mejoras en las prácticas vitícolas, la incorporación de nuevas prensas, el control de la fermentación y el dominio del arte de la crianza permitieron refinar los perfiles de los vinos valdeorrenses. Todo ello sin perder la esencia tradicional del vino que se elaboraba en las covas, donde el tiempo y el vino maduran juntos.
La fusión entre el saber heredado y la incipiente innovación enológica sentó las bases de la Denominación de Origen Valdeorras, creada en 1945, y consolidó a la comarca como un referente en la Galicia vitivinícola.
El presente de Valdeorras es el resultado de un diálogo constante entre generaciones. Bodegueros tradicionales y nuevas bodegas familiares comparten un mismo respeto por el territorio, combinando tradición e innovación. Este equilibrio permite producir vinos que honran el pasado mientras conquistan paladares modernos.
Municipios que la forman
La Ruta del Vino Valdeorras está formada por ocho municipios, cada uno con una rica historia y un papel esencial en la tradición vinícola de la región. Estos municipios, que abarcan desde aquellos con una fuerte tradición vitivinícola hasta los que están en proceso de integración dentro del enoturismo, forman una unidad territorial cuyo objetivo es potenciar la Ruta del Vino de Valdeorras promoviendo el enoturismo de manera sostenible y complementaria.
Aunque cada municipio que forma parte de la Ruta del Vino Valdeorras posee una identidad única, todos comparten una rica tradición vitivinícola que los une en su objetivo común de promover el enoturismo en la región. Esta iniciativa tiene como objetivo no solo potenciar los destinos ya integrados en la ruta, sino también posicionar a aquellos municipios que ofrecen otros valores distintivos que enriquecen la experiencia del visitante.
El proyecto promueve una complementariedad entre los municipios, integrando diversos aspectos que permiten que cada uno aporte algo único al conjunto de la Ruta del Vino Valdeorras:
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Turismo industrial: Municipios como Carballeda de Valdeorras, integran su patrimonio industrial -antiguas minas, fábricas y paisajes de pizarra- con la cultura del vino. Esta fusión única permite explorar bodegas en entornos históricos, visitar antiguas explotaciones mineras reconvertidas y descubrir cómo la industria moldeó la identidad de Valdeorras, ofreciendo una experiencial cultural y educativa que conecta pasado y presente. Otro ejemplo singular de turismo industrial lo ofrecen los restos de las explotaciones mineras romanas que aún se conservan en Éntoma.
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Escapadas por el entorno: Valdeorras se encuentra en una privilegiada posición natural que invita a descubrir territorios únicos en sus alrededores. A poca distancia se puede explorar el Xeoparque Montañas do Courel; Las Médulas, antigua explotación aurífera romana declarada Patrimonio de la Humanidad; o A Veiga, certificado como destino Starlight por la pureza de sus noches.
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Turismo de naturaleza y senderismo: Todos los concellos de Valdeorras son puertas de entrada a un patrimonio natural excepcional, donde el senderismo y el ecoturismo se convierten en formas de descubrir paisajes únicos. Desde las alturas de Peña Trevinca —el techo de Galicia— hasta la biodiversidad única de la Serra da Enciña da Lastra o la magia ancestral del Teixadal de Casaio, la comarca invita a recorrer rutas que conectan al visitante con la esencia más pura de la naturaleza.
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Turismo rural: El turismo rural en Valdeorras despliega toda la esencia del mundo gallego a través de alojamientos con encanto, gastronomía de proximidad y actividades que revelan tradiciones ancestrales. Los viajeros pueden explorar enclaves como As Ermidas , el Castelo do Bolo, o las cuevas tradicionales donde el vino reposa entre historias. Una inmersión auténtica que combina naturaleza, vino y cultura para quien busca conectar con el alma de Galicia.
Patrimonio natural, cultural e histórico
Valdeorras es un mosaico vivo de esencias gallegas, donde el legado romano y la viticulura heroica se entrelazan con la naturaleza agreste y las tradiciones ancestrales. Es una tierra que late al ritmo de sus viñedos de pizarra, respira en las aguas del Sil y cuenta su historia a través de covas centenarias, castillos vigilantes y cielos estrellados. Un rincón de Galicia donde el pasado no se recuerda, se vive.
Hoy, la Ruta del Vino Valdeorras representa la perfecta armonía entre el legado histórico y la modernidad enológica. Con el auge del enoturismo, la ruta ha vivido un renacimiento que invita a descubrir no solo sus vinos, sino toda una cultura que se expresa en cada viñedo, bodega y rincón de esta tierra gallega.
Godello y Mencía: Embajadores de una identidad Única
El Godello, con su frescura mineral, aromas de fruta blanca y estructura elegante, se ha consagrado como el blanco gallego por excelencia. La Mencía, de color púrpura intenso y aromas de frutas rojas con toques florales, representa la esencia tinta del terruño valdeorrés. Ambas variedades, elaboradas bajo la estricta normativa de la D.O. Valdeorras -que exige el 100% Godello para los blancos monovarietales-, son el reflejo de un territorio que habla a través de sus vinos.
Tradición que evoluciona
La cultura vitivinícola actual nace del diálogo entre generaciones: bodegueros que mantienen vivas las técnicas tradicionales -como el uso de las emblemáticas «covas»- y nuevas generaciones que incorporan innovación. Esta simbiosis perfecta entre respeto por la tradición y apuesta por la calidad ha posicionado a Valdeorras como referente enológico donde cada botella cuenta la historia de su tierra.
Valdeorras: Donde Roma escribió su legado en piedra, oro y vino
Valdeorras guarda en sus paisajes la huella imborrable de Roma. Surcada de noreste a sureste por la Vía Nova (Vía XVIII) —antigua calzada que unía Astorga con Braga—, esta tierra fue un eje estratégico donde el Imperio extrajo oro mientras plantaba las primeras cepas y excavaba lagares en la roca. Hoy, esas mismas piedras milenarias siguen contando historias.
Puentes Romanos: Ingeniería que Desafía el tiempo
Entre sus joyas mejor conservadas destacan los puentes romanos, obras maestras de ingeniería que se integran en paisajes de ensueño. El Puente do Bibei , declarado Monumento Histórico Artístico en 1931, es el emblema: tres arcos de medio punto elevados sobre imponentes pilares que reflejan la grandiosidad de una civilización que moldeó estas tierras. Junto a él, una red de puentes —Cigarrosa, Rodeleira, Córrego y Regueiral— tejen una ruta única donde la historia se camina paso a paso.Valdeorras despliega una belleza natural tan impactante como su legado histórico. Entre montañas de fuertes desniveles y un clima templado, sus viñedos en terrazas se funden con bosques autóctonos, creando un paisaje único donde la viticultura heroica dialoga con ecosistemas privilegiados.
En el municipio de Rubiá se extiende este parque natural de 3.100 hectáreas, un santuario de flora mediterránea donde encinas, alcornoques y olivos conviven con espectaculares formaciones kársticas. Sus «Palas» —cuevas esculpidas en caliza— albergan una de las mayores colonias de murciélagos de Galicia, atrayendo a espeleólogos y amantes de la zoología.
El río Sil talla aquí su obra maestra: el Estrecho de Covas, un desfiladero que despliega su grandeza tanto para viajeros del tren como para senderistas que recorren pueblos con encanto como Pardollán o Vilardesilva. Coronando la comarca, Pena Trevinca (2.127 m) y su macizo —protegido como Red Natura 2000— ofrecen un refugio para aves y la esencia más pura de la montaña gallega.
La escasa masificación convierte a Valdeorras en el destino ideal para disfrutar de senderismo, barranquismo o rutas en 4×4 entre viñedos, donde la naturaleza se vive con toda su intensidad y sin prisas.
La Ruta del Vino de Valdeorras es mucho más que un itinerario enológico; es un viaje sensorial donde el Godello y la Mencía son los anfitriones de un paisaje que late al compás de sus viñedos. Aquí, cada bodega cuenta una historia, cada «cova» desvela un secreto ancestral, y cada cepa crece sobre suelos de pizarra que otorgan a los vinos su carácter único.
Pero esta ruta no se vive solo en la copa: se recorre entre puentes romanos que desafían el tiempo, se respira en las alturas de Pena Trevinca y se saborea en una gastronomía que hunde sus raíces en la huerta y la tradición. Es la propuesta perfecta para quien busca beber la esencia de Galicia, no solo en sus vinos, sino en cada rincón de un territorio que conserva su autenticidad.
Gastronomía de Valdeorras
La gastronomía de Valdeorras es un viaje a los sabores propios de una comarca que ha sabido preservar su identidad culinaria. Desde los embutidos artesanales de la matanza, como el botelo, hasta especialidades únicas como las empanadas de costrela y las singulares empanadas de maravallas, la cocina valdeorresa celebra la tradición con platos que no se encuentran en otras tierras. Estas especialidades se acompañan con los vinos de la tierra: el Godello, y el Mencía. Una experiencia que culmina con dulces como las filloas, las bicas y la tradicional torta de roxóns, acompañados del emblemático licor café, sabores auténticos que definen el alma gastronómica de Valdeorras.
Empanada de costillas
Tradición gallega en masa fina, costillas de cerdo con pimentón, jugosas y sabrosas.
Pulpo a la feira
Uno de los platos más emblemáticos de Galicia, preparado con pulpo fresco, aceite de oliva, pimentón y sal gruesa.
Cabrito asado
Otro de los platos representativos de la región, preparado con cariño y sabor en las parrillas de Valdeorras.
Roscones y bicas
Dulces típicos, ideales para acompañar las meriendas, especialmente en festividades locales.
Tortas de chicharrones
Un postre delicioso, con un sabor tradicional que refleja la esencia de la gastronomía valdeorresa.
Las castañas valdeorresas han reconquistado su lugar en la gastronomía moderna, transformándose de alimento humilde a ingrediente estrella de la cocina tradicional. Con la llegada del otoño, los bosques de la comarca se convierten en un paraíso micológico, donde rebollones, boletus y níscalos emergen entre la hojarasca. Esta temporada une en un mismo ritual a recolectores de setas y participantes de los magostos, creando una experiencia única donde el aroma de las castañas asadas se funde con la emoción del hallazgo forestal.
Los magostos son mucho más que una festividad en Valdeorras: son un ritual colectivo que celebra la llegada del otoño y rinde homenaje a la castaña, fruto humilde que durante siglos ha alimentado a generaciones. Cuando los bosques se tiñen de ocres y el aire se llena de frescor, las familias y amigos se reúnen alrededor de hogueras crepitantes para asar castañas, compartir historias y revivir una tradición que hunde sus raíces en la cultura rural gallega.
El ambiente se impregna del aroma ahumado de la leña y el dulzor de las castañas recién abiertas, mientras el Mencía —el tinto emblemático de la comarca— fluye como compañero ideal de este festín sencillo y emotivo. Entre risas, música tradicional y el crepitar del fuego, el magosto se convierte en un acto de pertenencia, un modo de honrar los ciclos de la tierra y de mantener viva la llama de la memoria. Incluso la queimada puede hacer acto de presencia, aportando su misterio y calidez a una noche en la que el sabor a castaña asada se mezcla con el recuerdo imborrable de la comunidad unida.
Fiestas de Valdeorras: Sabores y vinos que unen tradición
En el corazón de Ourense, la comarca de Valdeorras despliega un calendario festivo que es ventana a su alma: donde el olor a vino Godello se mezcla con el repicar de campanas, el crujir de la castaña asada y los acordes de la música tradicional. Cada celebración es un tributo a sus raíces, uniendo devoción popular, gastronomía ancestral y la hospitalidad que define a esta tierra de viñedos y leyendas. Descubre las fiestas que laten con fuerza en cada rincón de sus municipios:
Festa do Botelo
Cada enero llega la Festa do Botelo, declarada de Interés Turístico de Galicia, que, con humo y sabor, ensalza este embutido ancestral, servido con cachelos y repollo, chorizos y, por supuesto, el imprescindible vino tinto de la tierra. El broche de la fiesta llega con la dulce nota de la tarta de chicharrones.
Feira do Viño
La primavera trae la Feria del Vino de Valdeorras, escaparate de la Denominación de Origen Valdeorras en el que las bodegas locales despliegan sus mejores Godellos y Mencías, transformando la comarca en un escenario de catas maridadas, rutas de pinchos creativos y múltiples actividades que hacen de este evento una celebración completa y crea una experiencia para todos los sentidos.
Festa de San Xurxo
Cada 23 de abril, Vilamartín de Valdeorras honra a su patrón, San Xurxo. La jornada combina la misa solemne y la procesión con conciertos, verbenas, juegos populares y comidas vecinales que convierten la festividad en un vibrante punto de encuentro entre vecinos y emigrantes.
Rutas das Covas
La Ruta abre las Covas para degustar vino y productos tradicionales, con animación y grupos musicales. Recibe una gran afluencia de personas y es un referente único en la comarca, siendo una fiesta pionera de todas las rutas similares que existen en la actualidad.
Feira 1812
La Feira 1812 es una fiesta ambienta en el siglo XIX para conmemorar la constitución de Cádiz de 1812. Incluye recreaciones de eventos representativos de esa época, exposiciones de artesanía y venta de productos tradicionales, entre muchas otras actividades.
MARCO
La Mostra Comarcal "MARCO" transforma las calles de Petín en una galería al aire libre, convirtiendo el municipio en un escaparate del talento artístico local y comarcal. Este evento único permite que el arte salga de los espacios convencionales y se integre en el paisaje urbano.
Festa da Freba
La Festa de la Freba es una de las principales fiestas gastronómicas de la comarca de Valdeorras, dando la bienvenida al invierno. Los asistentes pueden degustar diferentes preparaciones elaboradas a base de freba, chorizos, así como postres caseros típicos de la zona.
Bacofesta
La Bacofesta es una feria romano-gastronómica que busca poner en valor la historia, los vinos, y la gastronomía de A Rúa, y la comarca. Esta fiesta aspira a homenajear el legado vitivinícola de Valdeorras, a través de lo mejor del enoturismo, unido a música en vivo y actividades lúdicas.
Festa do Codillo
La Festa do Codillo rinde homenaje a este producto, acompañado de muchos otros típicos gallegos y de la zona valdeorresa. Una festividad popular que mantiene la tradición de los elaboraciones más características de Valdeorras.
Festa da Empanada de Costrelas
Esta festividad celebra uno de los productos más característicos y únicos de la comarca de Valdeorras: la empanada de costrelas. La empanada de costrelas puede acompañarse con vinos propios de la Denominación de Origen y con otra de las singularidades de la comarca como es la Torta de Roxóns.
Covas de Seadur
Un evento propio de la zona de Larouco en primavera es la visita a las Covas de Seadur. Se trata de una ruta por las bodegas más tradicionales de la zona que se encuentran excavadas en la roca de Seadur y que incluye degustación de vinos y de productos locales.
Festa do Cordeiro
La Festa do Cordeiro es una de las citas gastronómicas más esperadas de Larouco. Celebrada a finales de abril, esta fiesta reúne a centenares de peresonas para degustar un menú tradicional donde el cordero asado es la estrella. La festividad se completa con animación musical en directo y actividades infantiles.
A Robla de Seadur
A Robla de Seadur ya tiene un espacio en el calendario de otoño de Larouco, reuniendo a vecinos y visitantes amantes del vino y el enoturismo. Esta fiesta combina música tradicional, gastronomía y vino y aspira a convertirse en la fiesta de celebración del final de la vendimia.
Festa da Vitela
La Festa da Vitela es un evento gastronómico que celebra la carne de ternera y la tradición gastronómica local de la localidad de O Bolo. Incluye homenajes, degustación de productos típicos, una feria local y actividades acompañadas por música.
Feira Irmandiña
La Feira Irmandiña es una feria medieval que conmemora la revuelta campesina del siglo XV en Galicia, cuando el Castillo de O Bolo fue destruido por los Irmandiños. La festividad se celebra en el entorno del castillo, incluyendo un mercado medieval, recreaciones históricas, y visitas guiadas, entre otras actividades.
Festa da Matanza
La Festa da Matanza en Rubiá revive una de las tradiciones más profundas de la Galicia rural, transformando la elaboración de embutidos en un auténtico ritual comunitario. Durante esta jornada gastronómica, se preparan ante el público los productos estrella de la matanza —como el chorizo curado, el lacón y la sabrosa androlla—, siempre acompañados de los vinos de la D.O. Valdeorras.
Romaría de San Xil
La Romaría de San Xil es una de las tradiciones más arraigadas de Carballeda de Valdeorras. Los romeros peregrinan hasta la ermita de San Xil, situada en plena naturaleza, para honrar al santo . La jornada combina actos religiosos con comidas campestres al aire libre, música tradicional y ambiente festivo, manteniendo viva una de las romerías más antiguas de la comarca en un entorno natural privilegiado.
Cómo llegar
Asociación Ruta do Viño Valdeorras
Praza do Concello, nº232300 O Barco de Valdeorras
Ourense, Galicia, España
Teléfono: 988 32 11 50
Correo Electrónico: info@rutadelvinovaldeorras.com
Cómo llegar en tren
Valdeorras también tiene buena conexión ferroviaria. La estación de O Barco ofrece varias líneas de tren que conectan la región con otras ciudades gallegas. Consulta los horarios de Renfe para planificar tu llegada.
Cómo llegar en autobús
Existen varias líneas de autobuses interurbanos que conectan O Barco de Valdeorras con las principales ciudades de Galicia, como Ourense y Vigo. Asegúrate de verificar los horarios en las líneas de autobuses locales.