El vino está presente en cada rincón de A Rúa. Bodegas y viñedos rodean la villa y sus aldeas, marcando el carácter del municipio. La arquitectura tradicional se conserva en las antiguas "covas" (bodegas excavadas en la roca) y en las casas señoriales del Barrio de Fontei y A Rúa Vella, barrios que mantienen su aspecto de siempre. Las covas de A Coroa, Somoza o Fontei son conjuntos que mezclan la tradición vitivinícola con los usos actuales, y cada vez están más recuperadas y visitables.
La villa está junto al embalse de San Martiño, cuyas aguas sobre el río Sil crean paisajes bonitos, sobre todo al atardecer. A Rúa tiene un pasado histórico muy antiguo, con restos que van desde petroglifos y sepulcros prehistóricos hasta castros y mosaicos romanos.
El municipio también es punto de paso del Camino de Invierno, una de las rutas jacobeas menos transitadas.