Un antiguo castro romano y su especial enclave, en un pequeño promontorio en forma de corona, es el que hoy da nombre a esta bodega familiar, A Coroa. Debido a su situación geográfica y a la carga histórica de la finca, asentada sobre una edificación de más de 300 años de antigüedad, la reconstrucción de la bodega se ha llevado a cabo empleando solo materiales nobles y autóctonos: piedra, pizarra y madera. A Coroa ha logrado integrar en este emblemático edificio parte de la historia de la Denominación de Origen Valdeorras, la segunda más antigua de Galicia.
Con A Coroa, la cuarta generación de viticultores de la familia López y Fernández comienza una nueva etapa en su particular historia. En la actualidad Adega A Coroa cuenta con 28 ha de viñedos propios repartidas en diez parcelas seleccionadas entre las mejores de Valdeorras. Microclima específico en cada una de ellas y diversidad de tipos de suelo de marcada inclinación darán lugar cada año a nuestro blanco 100% godello.
Con el esmero en el cuidado de las viñas, rendimientos bajos, vendimia y vinificación por separado según las parcelas, buscamos un objetivo común: obtener la máxima calidad y personalidad del terruño y de la variedad godello. En la primera semana de agosto se inician los controles de maduración y análisis, realizando semanalmente cata de pepitas para controlar el grado de madurez de la uva. Una vez conseguido el punto óptimo de maduración comienza la vendimia, en cajas de 15 kg y con posterior selección manual una vez que llega a la bodega.
A Coroa cuenta con un equipo de vinificación moderno que respeta al máximo la calidad de la uva. Una vez finalizado el proceso de fermentación alcohólica y antes de proceder a su embotellado, el vino permanece sobre lías en el depósito hasta que se consigue el momento óptimo de calidad y finura buscado.